En un baile cíclico, se trenzaban ambas lanzas
sus puntas, dejando el daño se prestaban a la alabanza
Alabanza del hilo anudado a cada paso
alabanza como la danza que se hace y deshace
Guerra sin trincheras, la sangre no se escatima
manchas imborrables que al público anima
Invitan al soldado raso
¿qué podría saber él, inútil y cobarde?
Entra al campo, atrapado entre los nudos consentidos
Cuanto dolería cortar lo ya unido
Labra la alfombra de lo ya vivido
Para hacer de esa tierra el camino intuído